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No Me Averguenzo Del Evangelio
Marzo 2009Romanos 1:16
El Evangelio es el mensaje que Dios ha dejado para que su Iglesia lo proclame. Es el mensaje mas poderoso en el mundo entero, es el único mensaje que puede salvar, transformar, sanar y liberar. Cuando es predicado bajo la unción del Espíritu Santo no hay nada que se pueda comparar al poder del Evangelio. Ningún poder del infierno puede comprenderlo, ningún poder nuclear o poder militar o poder del dinero se compara al poder que le ha sido dejado a la Iglesia. El Evangelio tiene todo que ver con Jesús, la cruz, la resurrección, la sangre y la totalidad de la Biblia.
Dado que el Evangelio es el poder de Dios y la única respuesta para un mundo perdido, es correcto declarar que la razón numero uno por la cual la Iglesia existe es de ser la voz de Dios en la proclamación del Evangelio a un mundo que esta sufriendo y sin esperanza.
La pregunta que hay que hacer es, ¿cual es el mensaje que esta proclamando la Iglesia? Y Porque en tantas Iglesias la proclamación del Evangelio brilla por su ausencia?
Tristemente, hoy la gran preocupación de muchas Iglesias es de ser relevante, aceptado, popular, y en el proceso han comprometido la proclamación del verdadero Evangelio de Jesucristo. Que esperanza hay para un mundo perdido cuando la Iglesia ha perdido su razón de existir y el único deseo de la Iglesia es ser relevante. No somos llamados a ser relevante, hemos sido llamados a predicar el Evangelio de Jesucristo sin temor y reservación, no importando qué diga la sociedad o lo que la cultura dice ser relevante o correcto. Los Apóstoles de la Iglesia primitiva entraban a una cuidad y no se preocupaban por la cultura o la opinión del hombre, simplemente llegaban y predicaban el Evangelio en todo su poder y autoridad, por lo tanto vemos a una Iglesia poderosa que le estaba causando mucho daño al reino de las tinieblas, vez tras vez puedes leer que entraban a una cuidad y predicaban el Evangelio. Si vamos a ver lo que ellos vieron, necesitamos hacer lo que ellos hicieron.
Ya basta con querer ser populares y adulados, es tiempo que los predicadores del Evangelio en todo el mundo se levanten y declaren ‘Así dice el Señor’.
Entras a muchas Iglesias y podrías ser perdonado en pensar que estas en cualquier otro lugar menos una Iglesia. La simple razón por esto es que todo bajo el sol es presentado y el verdadero Evangelio Bíblico nunca es mencionado. O si esta la minima mención y digo la minima mención de Jesús en las canciones y la charla
(ya no se llaman sermones) pero es lo mas cercano que llegan, no hay arrepentimiento, ninguna mención de la cruz o la realidad de que una persona sin Cristo es un pecador y esta perdido y que hay un salvador para su vida.
Quieren atraer con la música y entretenimiento excesivo, y para que esto suceda tienen que incorporar mas y mas música y ritmos que son indudablemente mundanos para así mantener a la gente contenta, y yo digo que lo que se usa para traer a la gente a la Iglesia tendrás que mantenerlos con eso mismo.
El predicador o el motivador como se llaman ahora, trata con todo su ser de no ofender a nadie o que no suene mucho como un predicador, en haciendo esto el Evangelio tiene que ser ausente de su mensaje y aun como en muchas Iglesias la lectura de las sagradas escrituras, dado que el Evangelio y la Biblia en su totalidad ofenderá a mucha gente.
Porque esta pasando esto? Yo creo que es por una razón y solamente una razón y es que se Avergüenzan del Evangelio. Piensan que no atraerá a la gente, piensan que es un mensaje que no es relevante, se avergüenzan de decir que Jesús y solo Jesús puede salvar y liberar a la gente. La Iglesia se avergüenza del Evangelio y por lo tanto la Iglesia ha perdido el poder.
El Apóstol Pablo dice en el texto para este articulo “Porque no me avergüenzo del Evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”
El Evangelio es el poder de Dios para salvación. Si queremos que el poder fluya, el Evangelio tiene que ser nuestro mensaje, si queremos que la salvación sea una realidad, el Evangelio tiene que ser nuestro mensaje. Este versículo no simplemente esta hablando de salvación para los perdidos sin Cristo, habla de una salvación para el Cristiano que esta necesitado en su caminar, esto es salud, liberación, victoria, provisión etc. La palabra salvación significa lo siguiente, rescatado, seguro, salud, restauración, completo. Llegando a esta realidad, tanto de lo que pasa hoy en las Iglesias desaparecerá, la gente va de lugar en lugar, convención en convención, método tras método, buscando una respuesta a su atadura, necesidad y angustias, cuando todo el tiempo delante de sus ojos esta la respuesta.
Tenemos que entender que lo que nos salvo nos mantiene salvos y esto es el poder del Evangelio.
Es tiempo que la Iglesia no se avergüence del Evangelio y entender que nuestro mas grande ministerio es proclamar y presentar el Evangelio tal como es, sin cambiarlo y sin añadir nada, haciendo esto el poder de Dios será manifestado y El lo completara con señales, prodigios y milagros, ya que el único mensaje que Dios unge y respalda con todo su poder es el mensaje del Evangelio.
Predicadores, apártense a solas con Dios y dejen que el mensaje del Evangelio sature todo vuestro ser y que Dios quien es el dador del mensaje, haga su palabra arder en vosotros, entonces podrán levantarse y predicar el Evangelio con tal poder, pasión y convicción, que dará la oportunidad a todos los que oyen de ser salvos. La gente recibirá o rechazara el mensaje, pero sabrán sin duda que han oído el Evangelio de Jesucristo predicado através de labios de un vaso terrenal.
Que Dios nos ayude a nunca avergonzarnos del Evangelio y que nunca comprometamos el Evangelio por nada o nadie, y que cuando la gente entre a nuestras Iglesias estén inmediatamente concientes que están en una Iglesia que tiene la proclamación del Evangelio y el adorar a Jesús como su único deseo. Si a la gente le gusta bien y si no deben entender que es una Iglesia y en una Iglesia levantamos el nombre de Jesús, le cantamos a su nombre, levantamos nuestras manos y predicamos el Evangelio.
Dios le bendiga.













